Hoy mi mañana fue una mierda; a pesar de eso, puedo rescatar algunas cosas, como las risas con amigos (me encanta contar tanto con ustedes, me encanta que me saquen una sonrisa siempre, a pesar de todo),
Si bien mi media tarde siguió siendo igual de poronga, o incluso peor, a la noche fui a tela y cada vez estoy más feliz me hace bien, me hace sentirme bien conmigo misma, me gusta exigirme tanto, me gusta cansarme, me gusta concentrarme sólo en la tela, me gusta reírme con las chicas, me gusta ayudar, me gusta que me tiemblen las manos, me gusta que se me achuren las piernas; me hace sentirme un poco orgullosa de mi misma cuando me sale algo, y creo que eso es lo que está fallando en mi últimamente (por eso me siento tan bien en tela, además de que se me despeja el bocho).
No puedo decir que fue un buen día, no puedo decir que estoy bien, no puedo decir que no estuve mal, pero puedo decir que de a poco voy mejorando, y que como me dijo alguien hoy; sé lo que quiero. Y por eso ya no tengo más esperanzas (ni quiero tenerlas), y por eso ya no siento esa carga, esa dependencia, esa asignatura pendiente. Hoy me duele el corazón, no voy a negarlo, pero el saber que quiero, y tener las cosas tan decididas, me ayuda, al menos, a levantarme cuando me hundo en esas depresiones horribles. No sé cuanto tardaré, pero tengo muy claras mis metas.
Mientras tanto, seguiré viviendo, seguiré disfrutando, y seguiré esperando el fin de semana.
(lo único que lamento de no estar en esas depresiones, es que no me sale escribir tan bien)
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