Mi lugar de objetos perdidos... el derrame de cosas que no pude decir.

Aunque cueste ver el sol


lunes, julio 4

Estoy bien loco, mañana es mi cumpleaños, cumplo 17 al finnn. YA quiero que sea viernes y pasarlo junto con las personas que más quiero y más me quieren, con las que a pesar de todo, SiEMPRE están. Ahora entiendo porque se festejan los quince, porque a esa edad uno se lleva bien con todo el mundo... después va creciendo y se va dando cuenta de los soretes malcagados que tiene alrededor (y que nadie se sienta tocado, lo digo generalizando). 
No voy a negar que no se me va a hacer un poco díficil sobrellevar este día sin vos, sin pensar en todo lo que estábamos viviendo para esta época el año pasado... que TODO esta igual (parece que las circunstancias me tomaran el pelo), salvo vos. Pero bueno, será que tuvo que ser así, será que tendré que vivir mi primer cumpleaños después de casi 3 sin un abrazo tuyo... Hoy, si leyera la carta que me hiciste (cosa que no voy a hacer), no sé si me reiría o lloraría... reírme por haber creído todo eso, o llorar por haber sido tan ingenua como para creermelo. No pienso ni mirar las fotos, ni leer las cartas, ni nada. No quiero recordar un pasado, demasiado lejano, (creo que debería agradecer por esto) casi confiando en que fue un sueño. Pero deseo con todas mis ansias que vos sí. Que vos te sientes, pienses como estaban las cosas hace un año exactamente, que iba a pasar en seís días, como eras, como eramos. Y que sientas un poco de toda esta mierda que vengo sintiendo yo hace un tiempo ya, esta nostalgia que te hace recontra mierda el corazón, que sufras un poco, y de verdad, no fingiendole a los demás que te estás desangrando cuando ni vos te lo crees. Y no confundamos, no quiero que sufras porque te deseo el mal, quiero que sufras para que te pongas en mi lugar una milésima de segundo. 
No voy a mentir y decir que no me gustaría tener un abrazo tuyo. Pero ya puedo decirte que no lo necesito. Puedo respirar, puedo caminar, puedo comer, puedo estudiar, puedo salir, puedo bailar, puedo todo sin vos. No tengo esa necesidad de tenerte conmigo todo el tiempo (una boludes sería negar que no me hacés falta a veces, pero no pretendo estar perfecta de un día al otro). Estoy aprendiendo que puedo vivir sin vos, que si bien casi ni me acuerdo de mi vida antes de vos, sé que existió y sé que va a volver a existir. Sé que ahi, en algún lugar de todo este planeta, está el hombre que se va a despertar al lado mío todas las mañanas, y que se va a dormir al lado mío todas las noches, que va a saber hacerme feliz y criar a mis hijos. Y, aunque me siga partiendo el alma saber que mis hijos no van a tener tus ojos, me consuela saber que, tal vez, vayan a tener unos mejores, de una persona que dé su vida entera porque yo me quede con él, una persona que su mundo gire alrededor mío, y que el mío gire alrededor de él.  Y no tengo apuro... va a aparecer en el momento que tenga que aparecer.
No te lloro todas las noches, sólo algunos martes y sábados. No tengo nada tuyo, ni siquiera tu celular en mi agenda. Tus fotos están guardadas, bien guardadas, todavía no me siento lista para borrarlas. Tus regalos están guardados, tal vez (y sólo tal vez)  algún día tenga la valentía de deshacerme de ellos. Tus frases, canciones, mentiras, risas, momentos, recuerdos, guardados bajo llave en el fondo de mi mente. A veces se escapa algún vago recuerdo de tu sonrisa, o de tardes en tu casa o noches en la mía. Algún momento  como nuestro primer mes, o el desayuno que te llevé para tu cumpleaños (já) igual... Los lloro un rato y se van, no quieren quedarse, así como vos.
No dejo de tener bronca, ni asco. Pero ya más calmada, puedo volver a mi eje y pensar que todo esto lo hace la vida para demostrarme que no sos el hombre (hombre?) de mi vida, (y tan convecida estaba!) No necesito más pruebas, no necesito más mentiras. 
Así como el año pasado, por estos días comenzaba una nueva etapa de mi vida, ahora pasa lo mismo. Mañana cumplo 17 años, y ya no puedo esperar nada de vos (en otros tiempos, una escapada con la bicicleta... una carta) Hoy, simplemente me dedico a seguir bien, superandome a mi misma (cada día me sorprendo más de lo bien que puedo estar a veces)

Chau 16 años, chau a vos. (me hicieron felices, fueron de lo mejor, pero se van los dos de la mano, y llegan mis 17 con quién sabe cuantas sorpresas, yo; espero ansiosa)

No hay comentarios:

Publicar un comentario