hablarnos como nenes. si cualquier otra persona lo hace, me resulta un gomón tremendo. pero de vos sólo me derretía el corazón.
tus piecitos. mis piecitos.
enredarnos en la cama para dormir.
sentarme en la mesada de tu cocina. que me retes porque ahi no te sientes lu que es hueco abajo.
boxers de perritos.
que me suenes la espalda.
no me dejabas explotarte los putos granos.
que me obligues a llamar a gente en el negocio porque sabías que lo odiaba.
el ruido y el susto cuando tirabas algún vidrio que habias cortado mal como tonto que sos al tacho.
cazuela de pollo mercader.
el sushi que te gusta a vos, que no sabés cuál es, que yo sí.
una caja de luigi bosca para mi papá.
una remera blanca de nike, mi favorita.
el outlet.
tantos cines.. tantas siestas que te pegabas.
algunas meriendas, algunos almuerzos. infinitas cenas.
viandas carbonizadas en el microondas del negocio.
que me hagas una colita en el pelo.
usiana.
terminar de cenar y apoyarme en mi codo y vos en mi cabeza.
reuniones familiares en las que siempre terminabamos peleados.
alguna navidad sin luz en casa..
pecas en el borde de los labios.
la manchita marrón que tenés en el pectoral.
cagarse de frío porque el señor quiere ventilar la pieza.
globos y fotos. ojalá eso me hubiera salido tan bien como yo esperaba..
camperas que nunca cambiaste.
puertas del quincho que nunca terminaste de hacer.
una mina que pide a gritos silenciosos que vuelvas para poder volver a ser ella. sin filtros, sin verguenza, sin preocupaciones. hace aproximadamente 4 meses.
más que a vos, me extraño a mi con vos.
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